Erase una vez un gatito que siempre estaba de buen humor.
Se llamaba Bolek, estaba redondito y tenía mil colores en su cuerpecito. Dicen, que por eso siempre estaba tan contento....
Bolek fue hecho con ganchillo, pero su morrito es de fieltro y ojos de botones.
A ver, si os gusta...;)
Un saludo!
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